OBISPOS EMÉRITOS Diócesis de Garzón
A continuación se relacionan los prelados que han gobernado la Diócesis de Garzón desde su creación como diócesis el 20 de mayo de 1900.

Mons. Esteban Rojas Tovar
Primer Obispo de Garzón – “El Fundador”
Nació en El Hato (hoy Tarqui) el 15 de enero de 1859, hijo de José Rojas Sánchez y Candelaria Tobar Díaz. Recibió su formación inicial en su hogar y en una escuela dirigida por religiosas, completando estudios en Bogotá y en la Universidad Gregoriana de Roma, donde fue ordenado sacerdote el 24 de marzo de 1883.
Inició su ministerio en Guadalupe y Suaza, enfrentando malentendidos y persecuciones por su firme defensa de la fe y el descanso dominical, incluso sufriendo prisiones en 1884 y 1885. Posteriormente, como párroco de Timaná y vicario foráneo, impulsó la catequesis, la formación laical, la construcción de templos y el histórico Colegio San Luis Gonzaga de Elías, además de traer religiosas de la Presentación para la educación cristiana.
En 1895 fue nombrado primer Obispo de la Diócesis del Tolima, con sede en Neiva, que abarcaba Tolima, Huila y parte de Caldas. Dio prioridad a la formación sacerdotal, organizando el seminario en Elías y luego en Garzón, y celebró el Sínodo del Tolima en 1898. Participó en el Concilio Plenario Latinoamericano (1899) y afrontó la Guerra de los Mil Días defendiendo la vida y la paz.
En 1900 gestionó ante la Santa Sede la división de la diócesis en Ibagué y Garzón, tomando posesión de esta última en 1903. Recorrió incansablemente el territorio, promovió el culto al Santísimo, fomentó la comunión de los niños y abrió las puertas a los Padres Lazaristas para la atención del Santuario de Nátaga. Cultivó amistad con San Ezequiel Moreno y defendió las enseñanzas de la Iglesia frente a ideologías contrarias.
Realizó peregrinación a Tierra Santa (1907) y presidió el Sínodo de Garzón en 1913, con énfasis en la doctrina social de León XIII y la vida sacramental. Participó en congresos eclesiales internacionales, impulsó misiones en el Caquetá y fomentó obras sociales como las Cajas de Auxilio. En 1919 completó diez visitas pastorales a la diócesis, casi siempre a lomo de mula.
Tras renunciar en 1922, se dedicó como misionero en el Caquetá, recorriendo ríos y comunidades junto a otros sacerdotes, y apoyando iniciativas de desarrollo regional. En 1927 se trasladó a Agua de Dios, donde dedicó sus últimos seis años al servicio de enfermos y necesitados, hasta su muerte el 28 de julio de 1933 durante una operación.
Sus restos fueron trasladados a la Catedral de Garzón en 1941. Dejó como herencia más de un centenar de sacerdotes ordenados, decenas de centros educativos, numerosas obras sociales y un ejemplo de fe, sacrificio y rectitud que marcaron profundamente la historia eclesial del Huila.

Mons. José Ignacio López Umaña
Obispo
Por Monseñor Libardo Ramírez Gómez
La primera imagen de una realidad que indeleblemente impresa en la mente. La primera imagen de Obispo que me llegó fue la de una figura esbelta, caballerosa, señorial, acogedora y tenía como nombre: JOSÉ IGNACIO LÓPEZ UMAÑA. Íbamos con mi padre y mis hermanos a saludarlo hacia el año 1939, cuando era apenas niño, y nos agradaba su acogida en la Casa Episcopal en el mismo estilo que se conserva y construida en la época de la Catedral que se concluyó en 1887. Pronosticaba graciosamente sobre el futuro de los niños, y a mí me señaló con vocación a "soldadito", tocado por Dios en soldado de la causa de Cristo, que a invitación de él y de los demás tan ilustres predecesores me han correspondido tratar de cumplir.
Nació Monseñor López el Alpujarra (Tol.) el 11 de diciembre de 1883, en el hogar de Don Miguel López y Doña Laurentina Umaña. Fue alumno del Colegio - Seminario San Luis Gonzaga de Elías y concluyó sus estudios en el Seminario Conciliar de Bogotá. En diciembre de 1907 fue ordenado sacerdote, sirvió en diversos cargos en la Diócesis de Ibagué bajo la dirección de Monseñor Ismael Perdomo, fue secretario del Sínodo diocesano de 1913. El 3 de agosto de 1924 fue Consagrado Obispo para Garzón para suceder a Monseñor Esteban Rojas después de dos años y medio de sede vacante, en la que como Vicario Capitular dirigió la Diócesis Monseñor Luis Calixto Leiva Charry. El mismo día fueron Consagrados Obispos Monseñor Miguel Ángel Builes, para Santa Risa de Osos y Monseñor Pedro María Rodríguez para Ibagué.
Por 18 años, hasta 1942, dirigió Monseñor López pastoralmente la Diócesis de Garzón, siempre con todo el territorio del Huila, con decidido esfuerzo apostólico, recorriendo de Norte a Sur su extenso territorio todavía por muy primitivas vías, a caballo la mayor parte de las correrías. En medio de ese permanente trasegar por toda la Diócesis, Monseñor López puso atención a los propósitos de la Iglesia de impulsar la acción social inspirada en las Encíclicas Resum Norum de Leon XIII (1891) y la Quadrogésima Anno (1931) en intensa labor pastoral en esa línea. Impulsó decidido también a la Acción Católica, como la propuso Pio XI, fue preocupación también de este dinámico Obispo, con énfasis en la promoción de líderes entre la juventud. En esa década del 30 se insistió ya en la Diócesis en el establecimiento de Consejos Parroquiales de Pastoral.
Especial atención puso también Monseñor López al cultivo de las Vocaciones. Ante dificultades de sostenimiento del Seminario Mayor en el Huila envía a los Seminaristas a otros sitios del País, pero puso todo su empeño en edificación, en buen clima, para los alumnos del Menor y fue así como construyó la ya tradicional Casa de "Loma Chata" en sitio pintoresco. En su despedida de la Diócesis, en 1842, su momento más sensible fue al referirse al Seminario
En Cartagena se dedicó Monseñor López a intenso apostolado en la extensa Arquidiócesis, que comprendía todo el actual Departamento de Bolívar, más la de Montería y Sucre. Incansable labor adelantó en la Arquidiócesis con preocupaciones y actividades como las que realizó en el Huila, bajo el calor de la Costa y acomodándose a esas nuevas realidades. Tuvo Obispos Auxiliares como Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo y Monseñor Félix María Torres a quienes, no obstante ser mucho menores de edad él no les dejaba las fatigas de las más duras jornadas, sino que las asumía personalmente. En 1970 dejaba la administración de su Arquidiócesis, pero siempre cultivando su vida espiritual y sus conocimientos Pastorales. El 1975 a sus 92 años, llegaba a una jornada de estudio y reflexión para Obispos, se creía que iba solamente a saludar, pero su anuncio fue: "vengo a actualizarme".
En 1978 a los 95 años, moría Monseñor José Ignacio López Umaña con muy merecido estima en el Huila, Tolima y la Costa Atlántica. En todas las regiones por él dirigidas se pudo decir al final: "Dejó profundas huellas de su laboriosidad, y se le recuerda con cariño por su gentileza de caballero sin tacha" (Padre Genaro Díaz, en Proceso Histórico de Pueblos y Parroquias de la Diócesis de Garzón).

Mons. Gerardo Martínez Madrigal
Obispo
Por Monseñor Libardo Ramírez Gómez
Por lo que significó en mi vida y por lo que significó también para el Huila la presencia de Monseñor Gerardo Martínez Madrigal, surge en mi mente como uno de mis personajes de especial significación. Fue el Tercer Obispo de la Diócesis de Garzón cuando comprendía todo el Departamento del Huila. Al lado de sus ilustres predecesores emergen su personalidad y su obra con propio valor.
Nació Monseñor Gerardo Martínez en Santa Rosa de Osos el 16 de abril de 1896, de familia profundamente cristiana de pura cepa paisa. Hizo sus estudios de primaria en su pueblo natal, y los de secundaria en el Colegio de San Ignacio en Medellín. Retornó a sus estudios eclesiales al Seminario de Santa Rosa, y fue ordenado Sacerdote el 18 de septiembre de 1920. Fue Vicario parroquial y Párroco en varios sitios de su Diócesis, y era Párroco de Yarumal (16 años) cuando fue llamado al episcopado para suceder en Garzón a Monseñor José Ignacio López Umaña. Fue consagrado Obispo en Bogotá (16-08-42) y posesionado de su Diócesis a pocos días (25-08).
Al llegar a la Diócesis se rodeó Monseñor Martínez de magníficos colaboradores. El Padre Daniel Soto fue nombrado como Vicario General, hombre de extraordinarias virtudes a quien tanto le debe la Diócesis por sus servicios en el Seminario, en el Colegio de Elías y en la Curia diocesana. Certera la designación del Padre Francisco Antonio Cadena como Canciller, tan esmerado y fiel, que duró más de cuarenta años en ese gran servicio. Fue eficiente tesorero por quince años el Padre Juan Bautista Pastrana. Pronto trajo este celoso Obispo a los Padres Vicentinos a dirigir el Seminario, quienes iniciaron en febrero de 1943, teniendo como Rector al magnífico Sacerdote holandés Guillermo Kerremans. Otro gran Vicario General que tuvo fue Monseñor Jacinto Vásquez nombrado después (1957) Obispo del Espinal. Extraordinarios impulsores de acción Social fueron los Monseñores Rómulo Trujillo y Jorge Eduardo Vargas Mesa.
Así lo describí en mi colección de artículos titulada "MIS RECUERDOS". "Piadoso, tímido, de gran sentido práctico, nervioso, de principios definidos, ese fue el Señor Obispo Martínez que conocí desde mi infancia, que me formó más que con sus palabras, con su ejemplo. Se preocupó por el culto eucarístico, por la atención pastoral a toda la Diócesis, creando para ello once nuevas Parroquias, impulsó la construcción de templos, tuvo gran desvelo por las vocaciones sacerdotales y ordenó decenas de Sacerdotes. Construyó el gran Seminario de Garzón, reconstruyó el Colegio San Luis Gonzaga de Elías y amplió grandemente la Casa Episcopal de Garzón". Tuvo Monseñor Martínez gran visión también en lo económico para el impulso de las obras de Dios, pero también con gran sensibilidad social que lo llevó a construir varias casas para familias de escasos recursos. Vivió siempre pobremente y en gran austeridad. (Mis Recuerdos XIII - La Nación 28-05-98).
En otra importante recolección de memorias vivas se dice: "Fue Monseñor Martínez un trabajador incansable, luchador firme como buen paisa y diestro en dar solución a los problemas que afrontaba. Él fue quien trajo a las Hermanas Clarisas a Garzón, pues decía que eran un pararrayos para la ciudad. En medio de su espíritu progresista era tímido y muy sensible hasta empañársele los ojos de emoción en la ordenación de Sacerdotes" (Reminiscencias Garzoneñas - Quinta Tertulia IX, 4).
El 12 de abril de 1964, después de 22 años de dirigir su Diócesis de Garzón, se ausentó definitivamente de ella, pues ante su insistente renuncia le fue aceptada por la Santa Sede cuando solo tenía sesenta y ocho años de edad. En septiembre de 1965, se le celebraron en Medellín sus Bodas de Plata sacerdotales. Vino por última vez a Garzón a la Consagración Episcopal de su tan destacado hijo espiritual Monseñor Félix María Torres, en 1966. En ambiente de oración, pendiente de los cambios del Concilio Vaticano II que aceptaba por sentido eclesial pero que le costaban mucho, y pendiente de sus antiguos feligreses del Huila, pasó en la Capital de Antioquia sus últimos años hasta morir allí el 27 de septiembre de 1970. Fue enterrado allí, pero posteriormente sus restos fueron trasladados a Garzón, a su Catedral, por gestión de su gran amigo el Padre Héctor Ángel Hermida.
Su amplísimo apostolado, sus permanentes Visitas Pastorales, sus obras en cuanto a impulso a templos y dependencias diocesanas, sus obras en lo social, sus pastorales y cartas orientadoras, han quedado como herencia de este gran Pastor que forjó toda una generación de entusiastas y fervorosos Sacerdotes que han impulsado denodadamente en las últimas décadas el avance religioso, cívico, social y cultural del Huila por varias décadas. "Trabaja como buen soldado de Cristo Jesús", fue su tema episcopal, que resume fielmente su estilo, sus obras y su vida.

Mons. José de Jesús Pimiento Rodríguez
Obispo
Por Monseñor Libardo Ramírez Gómez
De las tierras santandereanas le llegaba a Garzón su cuarto Obispo, con una muy definida personalidad, con lo que se acabó de cimentar la comunidad cristiana y católica del Huila, que maduraba ya para tener en ella dos Diócesis, y ser así atendida más organizadamente, ya en el Norte ya en el Sur. El 13 de marzo de 1964 se dio a conocer la aceptación de la renuncia de Monseñor Gerardo Martínez Madrigal, y se anunciaba la nominación, para sucederle, de Monseñor José de Jesús Pimiento Rodríguez, con el título de "Obispo de la Diócesis de Garzón - Neiva".
Nació Monseñor Pimiento en Zapatoca, Santander, el 18 de febrero de 1919, estudió inicialmente en su tierra natal aprendiendo sus primeras letras con las religiosas Bethlemitas y culminando luego sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de Bogotá. El 14 de diciembre de 1941 recibió la Orden Sacer-dotal y prestó importantes servicios en la Diócesis de Socorro y San Gil. En 1955 (28-08) fue Consagrado Obispo como Auxiliar de Pasto y colaborador del Santo Obispo Emilio Botero González, de donde pasó a Montería como Obispo residencial en 1959. Destacada labor pastoral cumplió Monseñor Pimiento en esas Diócesis, en donde se lo recuerda con cariño y veneración.
Llegó a Garzón Monseñor Pimiento el 19 de mayo de 1964 y se posesionó al 20, día aniversario de la fundación de la Diócesis (1900). Desde su llegada se sintió su gran espíritu apostólico, tilo organizado el sustancioso mensaje de su predicación, el estilo de su vida y de su acción pastoral. Recorrió varias veces todo el territorio diocesano, que era inicialmente todo el Huila, entregando la Palabra de Dios Parroquia tras parroquia y dando indicaciones prácticas para el culto, la administración parroquial y el avance de los apostolados. Su preocupación por la buena marcha del Seminario, la construcción en él de la Capilla Central, el impulso a movimientos de apostolado, el avance en el servicio social a escala diocesana, fueron notables distintivos de su labor episcopal.
Apenas llegado a la Diócesis tuvo que combinar su gran acción apostólica en ella con la participación en las sesiones de Concilio Vaticano II (1964-65), a las cuales fue ejemplarmente fiel, y en las que participó con amor de Iglesia, prudencia y sabiduría. Una vez concluidas las sesiones del Concilio se empeñó con gran ardor en las aplicaciones de lo allí determinado, con ánimo de avanzada, pero con el paso prudencial que es necesario. En la Conferencia Episcopal de Colombia su ponderado pensamiento era muy tenido en cuenta, y allí contribuyó a la redacción del magistral documento "La Iglesia ante el Cambio" (1969).
En 1967 tuvo que afrontar Monseñor Pimiento, con gran diligencia, las graves consecuencias del sismo del 9 de febrero, que exigió la reconstrucción total de doce templos y notoria restauración de la casi totalidad de ellos. Con serenidad, orden y máxima honestidad, se adelantaron sus trabajos con el manejo de ayudas externas y colaboración de sufridas y piadosas feligresías. El presidente Carlos Lleras y el ministro de Gobierno Misael Pastrana dieron oportuna ayuda para estas obras, a los que se agregaron varias colaboraciones para planes de restauración de vivienda de familias de escasos recursos.
En julio de 1972 fue elegido este cuarto Obispo del Huila como presidente de la Conferencia Episcopal, cargo que asumió con gran competencia y con visión pastoral de dimensión nacional. Por esos mismos días se daba el Decreto Consistorial por medio del cual se creaba la Diócesis de Neiva, que cercenaba la parte Norte de la Diócesis de Garzón, y que se entregaba días después al distinguido Prelado Rafael Sarmiento Peralta quien venía de Ocaña y que años más tarde sería trasladado a la Arquidiócesis de Ocaña. En 1975 celebró Monseñor Pimiento con gran despliegue apostólico los sesenta y cinco años de la Diócesis de Garzón, y en ese mismo año era trasladado a asumir la sede Arquidiocesana de Manizales.
En la capital de Caldas, que había tenido egregios Pastores como el después Cardenal y arzobispo de Bogotá Luis Concha Córdoba y Monseñor Arturo Duque Villegas, cumplió también Monseñor Pimiento excelente misión pastoral con firme y clara doctrina. En la Conferencia Episcopal siguió viendo su voz respetada por su ecuanimidad y rectitud de criterio. En 1996 al cumplir sus setenta y cinco años presentó su renuncia pedida por el Concilio, y, al serle aceptada, pasó dos años a misionar en la Diócesis de Apartadó con su sueño de dar iniciación a la Nueva Evangelización. En su tierra santandereana, en el Foyer de Charité de Bucaramanga, está al presente en ambiente de merecido reposo, listo a prestar servicios pastorales en donde le sea posible en edad, proyecta con mente lúcida y corazón lleno de amor a Dios y a los humanos.
Mons. Octavio Betancourt Arango
Obispo
Tomado del Libro "Reminiscencias Garzoneñas Pág. 154
Aporte del Pbro. Elcías Trujillo Núñez
Nació en Abejorral el 4 de enero de 1928; recibió la ordenación sacerdotal el 1 de noviembre de 1951; nombrado Obispo Auxiliar de Medellín fue consagrado el 2 de febrero de 1971. Fue nombrado obispo de Garzón el 14 de noviembre de 1975. Su mandato pastoral fue brevísimo, pero distinguido con el sello muy honroso de una profunda piedad sacerdotal, de una encantadora sencillez de su persona y de su comportamiento con una competencia no común, que lo capa-citan para impulsar y acrecentar en la diócesis la labor pastoral ya en marcha.
Pensó que su temperamento y las condiciones de su salud no le permitían cumplir suficientemente los deberes de su cargo pastoral y presentó renuncia del mismo ante la Santa Sede y volvió a Medellín en abril de 1977.
Un hombre excelente, muy preparado en las ciencias eclesiásticas, dueño de una cultura nada común; al mismo tiempo fue un hombre muy sencillo en sus costumbres, profundamente virtuoso y con gran espíritu de oración; devoto sincero, como todos nuestros Obispos, como todos los Sacerdotes, de la Santísima Virgen María.
En él se exalta la profunda espiritualidad del sacerdocio, su vivificante santidad, demostrada en sus largos ratos ante el Santísimo. En él encontramos un hombre de pocas palabras, pero de profunda observación; todo lo que expresaba lo leía.
Actualmente, al lado de una colaboración en el Tribunal Eclesiástico de Medellín, dedica diariamente, desde las 5 de la tarde hasta las 7 de la noche, yo soy testigo de esto, en el confesionario en la Basílica de Medellín, dispuesto allí a administrar el Sacramento de la Reconciliación.

Mons. Ramón Mantilla Duarte
Obispo
Por el Pbro. Elcías Trujillo Núñez
Nació en Piedecuesta el 17 de julio de 1925. Realizó sus estudios de primaria en el Liceo del Niño Jesús de su tierra natal y los secundarios en el Seminario de San Alfonso de Servitá. Cursó los estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Astorga (León, España). En el Instituto Angelicus de Roma recibió el Doctorado de Filosofía y se especializó en Sociología y Liturgia. Hizo sus votos perpetuos el 9 de julio de 1942 y fue ordenado Sacerdote el 8 de febrero de 1948.
El ejercicio de su ministerio sacerdotal lo ha llevado a trabajar en los más diversos frentes de la actividad eclesial. Fue profesor en el Seminario de los Padres Redentoristas en Astorga, Grana-da y Valladolid (España). Luego, ejerció los cargos de Prefecto de Estudios y Rector de los Seminarios Redentoristas de Bogotá y Suba, respectivamente. Se desempeñó también como profesor de las siguientes Universidades: La Salle, San Buenaventura, y Santo Tomás de Aquino en la ciudad de Bogotá.
Al Vicariato Apostólico de Sibundoy se vinculó en septiembre de 1968, cuando aún dependía de los Padres Capuchinos. Fue Rector del Seminario Misional y Vicario Delegado General. Fue preconizado Obispo - Vicario Apostólico de Sibundoy en enero de 1971, para suceder al celoso e incansable Pastor Monseñor Plácido Camilo Crous O. F. M. Cap. Ejerció el cargo de presidente de la Comisión Episcopal de Misiones en el trienio 1972-1975. Además, fue presidente del Comité de Coordinación Misional de Colombia y miembro del Comité Permanente del Episcopado.
Fue promovido a la Sede Episcopal de Garzón, noticia que se publicó el 27 de abril de 1977. Tomó posesión de la Diócesis la su constante preocupación por los sacerdotes y el fomento de 12 de junio de 1977. Se destacó por su espíritu misionero, por las vocaciones y por su incansable labor pastoral a través de todas las parroquias de la Diócesis.
Fue bien recibido por todos en momentos de suma importancia para la pastoral diocesana. Digno hijo y aprovechado discípulo de San Adolfo María Ligorio, fortalecido con notables experiencias de vida pastoral y de Obispo misionero. Desplegó en la Diócesis de Garzón una fuerte actividad pastoral e impulsó vigorosamente las actividades eclesiales con encomiable acierto bajo todos los aspectos. Propició excelente remodelación de la Casa de Loma Chata para encuentros con la colaboración del Tesorero Monseñor Agustín Sierra Losada.
Entre sus cartas pastorales se destaca: "La Religión en la esperanza"; "Qué pensar del Espiritismo"; "A la familia" 2 "El Sacer-dote especialista de Dios"; "Criterio de Catequesis"; "Verdadera Devoción a María"; "Invasión de Sectas"; "Hay que volver a los confesionarios"; "La paz y el Comunismo".
Fue trasladado a la Diócesis de Ipiales a finales de 1985 de don-de se retiró un año después. Actualmente reside en Popayán, y presta valiosos servicios como: consejero y Confesor.

Mons. Libardo Ramírez Gómez
Obispo
Datos Sobresalientes
1. Nació el 12 de noviembre de 1933 en el hogar cristiano de Don Francisco Ramírez Polo y Doña Isabel Gómez, Bautismo y Confirmación 1º. de enero de 1934.
2. Sus primeros estudios en dos escuelas rurales de Garzón, Claros y Majo. Terminó la primaria en el Seminario Menor de Loma Chata (1941-42). Su secundaria en el Seminario Menor de Garzón (1943-49).
3. Sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor de Garzón, Filosofía y Teología (1949-55), especialización en Derecho Canónico en la Universidad Lateranense de Roma (1956-59).
4. Ordenación Sacerdotal el 26 de mayo de 1956 en la Catedral de Garzón, de manos de Monseñor Gerardo Martínez Madrigal.
5. Cargos en la Diócesis de Garzón (1955 - 1972): Profesor y Ecónomo del Colegio San Luis Gonzaga de Elías, Profesor de Derecho Canónico y de Pastoral en el Seminario Mayor de Garzón, Tesorero Diocesano, Vicario de Pastoral, Impulsor de la Legión de María, de la Sociedad de San Vicente de Paúl y de obras apostólicas, cívicas y sociales.
6. Consagración Episcopal el 8 de abril de 1972 en la Catedral de Garzón de manos del Nuncio Angel Palma, siendo principales coconsagrantes Monseñor Anibal Muñoz Duque y Monseñor José de Jesús Pimiento Rodríguez. Posesionado de la Diócesis de Armenia como Obispo el 20 de abril de 1972.
7. Principales obras impulsadas en Armenia (1972-86): animación espiritual en todas las Parroquias de la Diócesis; creación de diez Parroquias nuevas; Construcción de nueva Curia Episcopal; construcción del Centro Juvenil Nuevo Nazareth y Seminario diocesano; Construcción del Parque - Cementerio "Jardínes de Armenia".
8. Nombrado Obispo de Garzón en octubre en 1986 y posesionado el 6 de diciembre.
9. Principales obras adelantadas en Garzón (1986 - 2000): Creación de trece parroquias; permanente presencia para animación espiritual y pastoral en todas las Parroquias; notables adecuaciones al Seminario diocesano y a la Casa Episcopal; intensa promoción vocacional y ordenación de cuarenta y cinco Sacerdotes; estímulo a organizaciones y obras de carácter cívico, social y cultural; acogida e impulso al Proceso de Nueva Evangelización como obra fundamental en el Primer Cementerio de la Diócesis (20-05-2000).
10. Su lema episcopal: "Servicio, Alegría, Esperanza"

Mons. Rigoberto Corredor Bermúdez
Obispo
Datos generales
Nacimiento: 1948-08-05
Ordenación Sacerdotal: 1973-11-18
Obispo: 1988-03-26
Emérito: 2024-12-04
Biografía:
Monseñor Rigoberto Corredor Bermúdez nació en Arabia (Risaralda), el 5 de agosto de 1948. Luego de realizar sus estudios de secundaria en el seminario menor de Pereira y los de Filosofía y Teología en el seminario mayor de Manizales, fue ordenado sacerdote en Pereira, el 18 de noviembre de 1973.
Obtuvo el doctorado en Misionología en la Pontificia Universidad Urbaniana en Roma.
En su ministerio sacerdotal ha ocupado los siguientes cargos:
• Vicario Cooperador de Arabia, Risaralda (1973 –1974);
• Párroco de Purembará (1975),
• Párroco de San Antonio del Chamí, (1981),
• En la Diócesis de Pereira:
• Vicario Episcopal de Pastoral (1982),
• Delegado Episcopal de las Misiones, Catequesis y Diaconado Permanente (1982),
• Profesor de Teología en el Seminario Mayor (1982-1988).
El 26 de febrero de 1988, Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo Titular de Rusguniae y Auxiliar de la Diócesis de Pereira. Recibió su ordenación episcopal el 26 de marzo de 1988, de manos de Mons. Darío Castrillón Hoyos, obispo de Pereira.
El 30 de noviembre de 1996 fue nombrado Obispo de la Diócesis de Buenaventura.
El 19 de diciembre de 2003, Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo de la Diócesis de Garzón.
El 15 de julio de 2011, Su Santidad Benedicto XVI lo nombró Obispo de la Diócesis de Pereira y tomó posesión canónica el 1 de octubre del mismo año.
El 4 de octubre de 2024, el Papa Francisco aceptó la carta de renuncia de Monseñor Rigoberto Corredor tras cumplir el límite de edad establecido para ejercer el ministerio episcopal. Como su sucesor, nombró a Monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez, entonces obispo de la Diócesis de San José del Guaviare, quien tomó posesión de la sede asignada el 4 de diciembre de 2024. De esta manera, Monseñor Rigoberto Corredor pasó a ser obispo emérito de la Diócesis de Pereira.

Mons. Fabio Duque Jaramillo
Obispo
Datos generales
Nacimiento: 1950-05-12
Ordenación Sacerdotal: 1975-09-11
Obispo: 2004-01-31
Fallecido: 2022-02-09
Biografía:
Monseñor Fabio Duque Jaramillo, OFM, nació en Armenia el 12 de mayo de 1950. Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores en Medellín, el 15 de diciembre de 1970, hizo su profesión temporal el 15 de enero de 1972 y su Profesión solemne en Bogotá, el 1º de febrero de 1975. Recibió el Sagrado Orden del Presbiterado en Armenia el 29 de noviembre de 1975. Después de su ordenación sacerdotal, adelantó estudios de Licenciatura en Filosofía y Teología en la Universidad San Buenaventura, Bogotá y Doctorado en Sagrada Liturgia en San Anselmo, Roma (1985-1990).
Desempeñó los siguientes cargos: Vice-Maestro de Novicios (1975-1977); Vice-Maestro de Profesos Temporales (1977-1979); Superior y Párroco en Chimichagua (Cesar), (1979-1981); Director del Departamento de Vida Consagrada del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (1982-1985), Miembro del Consejo Máximo de la Universidad de San Buenaventura (1984-1985), Director del Departamento de Catequesis del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (1984-1985), Superior del Convento de San Bernardino en Bogotá (1990-1991), Decano de la Facultad de Teología y Profesor de Liturgia y Patrística de la Universidad San Buenaventura en Bogotá (1990-1992), Profesor del Instituto de Teología Misionera de los Padres Redentoristas en Bogotá (1990-1992), Director Académico del Centro de Estudios Pastorales Cardenal Aníbal Muñoz Duque para Religiosos y Religiosas en Bogotá (1991-1992), Administrador Parroquial (1992) y Vicario Parroquial (1993) en la Parroquia de San Francisco de Asís en Barranquilla, Profesor de Liturgia Sacramentaria y Patrística del Seminario Regional Arquidiocesano Juan XXIII en Barranquilla (1993), profesor invitado de Liturgia en el Instituto “Regina Mundi” en Roma (1996-1997), Predicador de Retiros al Clero diocesano y religioso, Predicador de Retiros espirituales de Religiosas, Asesor de Capítulos Provinciales de Religiosas, Visitador de varios Monasterios de Religiosas de Clausura, Miembro del Equipo de Coordinación del Servicio para el diálogo de la Orden de los Hermanos Menores, dependiente de la Curia General, Presidente de la Comisión para el diálogo con las culturas de la Orden de los Hermanos Menores del Gobierno General de la Orden.
Actividad en el Consejo Pontificio de la Cultura: Oficial del Pontificio Consejo de la Cultura, encargado del Área de lengua española y portuguesa (1994-1997); Subsecretario del Pontificio Consejo de la Cultura (1997-2003); participó en la Comisión IV de la UNESCO como miembro de la Delegación de la Santa Sede en las Conferencias Generales de 1999-2001 y 2003; participó como Jefe de la Delegación de la Santa Sede en la Mesa Redonda de los Ministros de la Cultura de los países miembros de la UNESCO sobre el “Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad” convocada en Estambul en septiembre de 2002; en calidad de Oficial y Subsecretario del Consejo ha participado en numerosos encuentros regionales en América Latina y Europa en representación del mismo.
El 29 de noviembre de 2003 Su Santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo de Armenia.
El 11 de junio de 2012 Su Santidad Benedicto XVI lo nombró Obispo de la Diócesis de Garzón.
El 09 de febrero de 2022, fallece en la ciudad de Medellín.

Mons. Miguel Fernando Gonzalez Mariño
Administrador Apostólico
Datos generales
Nacimiento: 1966-11-25
Ordenación Sacerdotal: 1998-08-01
Obispo: 2016-02-11
Biografía:
Monseñor Miguel Fernando González Mariño, nació en Tunja (Boyacá), el 25 de enero de 1966 y fue ordenado sacerdote el 1 de agosto de 1998, incardinándose en la Diócesis de Santa Marta.
Realizó sus estudios escolares en Tunja, primaria en el Colegio de la Presentación y Bachillerato en el Colegio Salesiano. Ha obtenido los siguientes grados académicos: Arquitecto de la Universidad de los Andes (Bogotá, 1988), Filosofía Eclesiástica de la Universidad de Navarra (España, 1995) Teología de la Universidad de Navarra (España, 1998), Teología Dogmática de la Pontificia Universitá della Santa Croce (Roma, 2000).
Encargos pastorales:
• Trabajo parroquial en Santa Maria, Regina della Pace en Florencia (Italia) (1998 – 2000).
• Confesor de la Capella Penitenziale del Gran Giubileo en la Ciudad del Vaticano (Febrero – junio 2000).
• En la Diócesis de Santa Marta: Administrador parroquial en San José de Pueblo Viejo (Magdalena) y Capellán del Hospital Regional San Cristóbal de Ciénaga.
• Formador y Secretario Académico del Seminario Mayor San José en Santa Marta,
• Capellán Colegio de la Presentación de Santa Marta,
• Párroco de la parroquia San Juan Bautista en El Retén (Magd.),
• Capellán Colegio La Sagrada Familia, Hnas. Capuchinas. Fundación (Magd.)
• Desde agosto 2000: Profesor de Teología en el Seminario Mayor San José en Santa Marta.
• 2004- 2008: Director Espiritual Seminario Mayor San José, Santa Marta.
• Desde 2004 Delegado Diocesano de Liturgia.
• 2005-2009: Miembro del Comité de Animación Pastoral Diocesana para el diseño del Plan Diocesano de Pastoral.
• 2009 – 2016: Rector del Seminario Mayor San José (Santa Marta).
• 2011: Miembro del Concejo Presbiteral De la Diócesis de Santa Marta.
El 11 de febrero de 2016 fue nombrado Obispo Titular de Boseta y Auxiliar de la Arquidiócesis de Ibagué por Su Santidad el Papa Francisco. El 12 de marzo de 2016 recibió la Ordenación Episcopal en la Catedral de Santa Marta.
El 21 de marzo de 2019, fue elegido Administrador Diocesano de la Arquidiócesis de Ibagué y, posteriormente, la Santa Sede lo nombró Administrador Apostólico de la misma, cargo que ejerció hasta el 19 de julio de 2020.
El 19 de diciembre de 2020 fue nombrado por el Papa Francisco como obispo de El Espinal. Tomó posesión del cargo el 06 de febrero de 2021.
El 21 de febrero de 2022, fue nombrado como Administrador Apostólico de la Diócesis de Garzón.

Mons. Jaime Alberto Cabrera Arcos
Administrador Apostólico
28 de enero de 2025 Nombrado obispo de Garzón
